domingo, 13 de julio de 2008

¿Psicología en Tiempos de Crisis?

Antes de hablar de psicología aplicada en tiempos de crisis es prudente contextualizar el significado de la palabra “Crisis”. Se define “como crisis a un momento de ruptura en el funcionamiento de un sistema, un cambio cualitativo en sentido positivo o negativo”. Una de las definiciones de crisis es la del ideograma Chino del I Ching que tiene dos acepciones: por un lado significa dificultad y por otra parte significa oportunidad. Esto es precisamente lo que es una crisis; todas las crisis traen cambios y los cambios traen crisis.Haciendo un recorrido por la definición de crisis de diferentes autores, vemos que para Eric Erikson: "la crisis ya no connota una catástrofe inminente (en vez de ello) designa un punto crítico necesario, un momento crucial en el que el desarrollo debe tomar una dirección u otra, ordenando los recursos del crecimiento, la recuperación y una mayor diferenciación".

Esto se traduce en novedades, caos, transformaciones y oportunidades en una disposición muy variada de vivir el cambio. Unos lloran por las crisis, otros al contrario aprovechan la oportunidad de vender pañuelos. Entonces, a partir de aquí podemos preguntarnos, ¿en qué forma asume la sociedad las transformaciones? ¿Por qué unos optan por renunciar al equilibrio emocional y otros confrontan de manera eficaz el sistema de cambios?. Roberto Lavagna habla al respecto en que, “Cada sistema se funda en un conjunto de relaciones más o menos estrechamente ligadas entre sus variados componentes, de modo que un cambio en un componente del sistema genera cambios en todos los restantes. Sin embargo, mientras que en los sistemas mecánicos es posible valorar con cuidado el efecto y la extensión de variaciones similares, y hasta medirlas, en el ámbito de los sistemas sociales se está todavía lejos de esto. Para valorar, en sentido amplio, la incidencia de una crisis sobre un sistema social, sea como fuere se requiere ante todo definir el estado de equilibrio de este sistema”.

Con todo esto se puede afirmar que dentro del campo de la psicología, la crisis viene a ser una ruptura brusca en el equilibrio psíquico del ser humano. Los cambios continuos y la propia evolución del hombre, no escapan de la psiques de cada sujeto, viviendo cada cual su propio y muy singular proceso.

Es frecuente asociar la idea de crisis con dificultad, riesgo y peligro. Sin embargo la esencia del concepto está más próxima a la de cambio crucial, significativo o determinante. En el primer caso la crisis lleva a la decadencia y luego al colapso. En el segundo a la recomposición más o menos eficaz o durable, sea como supervivencia difícil o bien como "crisis de crecimiento", propia de organismos sociales jóvenes o con reservas de renovación disponibles.
Dado que los procesos de adaptación son clave fundamental en el desarrollo y maduración de nuestra integridad bio-psico-social, y que además tenemos la capacidad de desarrollar cómo reflejamos y controlamos nuestras emociones y formas de reacción, es indispensable saber que muchas veces hay situaciones que se nos escapan de las manos y que a posteriori estas crisis pueden influir de una manera importante en nuestro desenvolvimiento psicológico. Si bien es cierto que muchas personas tienen la capacidad de manejar de una manera adecuada sus pensamientos y sentimientos sucesivos a una crisis, evitando que pueda esto afectar el equilibrio de sus vidas, también es cierto que hay otra cantidad importante de personas que desafortunadamente no llegan a canalizar de forma adecuada estas contrariedades, llevándolos a desajustes en sus procesos cognitivos que posteriormente lo llevarán a un desequilibrio en su estilo de vida.

Pero por su puesto, no todo está perdido. Aquí es donde toma su curso los frutos de la evolución que ha tenido la psicología como ciencia. La importancia de tener a la mano una ayuda profesional, radica en la profesionalidad con que cuenta el psicólogo para detectar los síntomas y aplicar el tratamiento correspondiente a cada situación. Así mismo, es importante enmarcar los principales objetivos que se buscan conseguir en un plan terapéutico, e integrarlos en una rutina de vida para el paciente, con el fin de que pueda recuperar el equilibrio emocional y psicológico. Por su puesto, estas estrategias dependen de diversos elementos que el individuo debe incorporar a su vida para reconstruir de manera integral su estado normal. Esto implica reeducar al paciente desde su estilo de vida (adoptando nuevos hábitos en pro de su integridad física), y según la inclinación terapéutica, la aplicación del plan de intervención, que puede consistir en técnicas cognitivas y conductuales que condicionen un nuevo concepto de sí mismo y de la realidad.

En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.
-Honoré de Balzac -

viernes, 11 de julio de 2008

¿Atada a los Estereotipos de Belleza?


Uno de los temas que más me interesa dentro del campo de la Psicología abarca el campo de los Estereotipos, comprendiéndolo como un ideal colectivo que se tiene respecto a algo o alguien. En la actualidad, los Estereotipos de Belleza se han convertido en un punto de referencia de la imagen que debe tener la mujer exitosa, sana y feliz. La delgadez, el color de piel o del cabello, la forma de vestir, entre otras cosas, parece ser un requisito para llegar a la belleza codiciada.

Día a día va en forma creciente el número de operaciones de cirugía estética en Venezuela y el mundo, con el fin de aumentar la talla del busto o realizar diversas modificaciones corporales. Además de ser la mujer adulta quien lo exige, ahora se convierte en moda para las adolescentes el implante de senos como regalo de los tan idealizados 15 años. En mi experiencia particular, y estoy segura que muchos de ustedes también lo han verificado, he conocido muchos casos de adolescentes que prefieren cambiar la soñada fiesta o el inolvidable crucero, por entrar a un quirófano y someterse a una intervención quirúrgica, presentándose en la consulta de los cirujanos con el temor de verse distintas al resto de sus compañeras de estudio o de ser rechazadas por una sociedad donde la belleza se ha convertido en un artículo de consumo masivo.

Rodríguez (2006) refiere que en los últimos años, las operaciones de aumento mamario en adolescentes han ganado popularidad como una solución bastante confiable y común para aumentar la autoestima. La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos registró casi cuatro mil (4.000) cirugías de aumento mamario en adolescentes hace cinco (5) años, con un crecimiento del 25% anual.

En el caso de la mujer venezolana la definición estereotipada de belleza tiene una gama de orígenes bastante extensa. Los estereotipos de belleza en Venezuela han venido marcando pautas importantes a través de los años. Una característica muy peculiar de este país es la gran reputación que tiene la mujer venezolana en los certámenes de belleza. Las niñas desde muy pequeñas ya comienzan a soñar con una banda del Miss Venezuela, y a medida que van creciendo sus ideales se convierten en metas por seguir un patrón de belleza casi perfecto.



Desde muy jóvenes buscan alcanzar la imagen de la mujer atractiva que les promociona la sociedad. Lograr la mítica medida corporal 90-60-90 parece ser el ideal que la sociedad venezolana aplaude y refuerza ante la feminidad de la mujer.

Debido a la necesidad de pertenencia al grupo y aceptación de la sociedad, muchas adolescentes prefieren optar por adquirir patrones de belleza desde los ideales irracionales que observan principalmente de los medios de comunicación. Muchas de las imágenes de mujeres que se utilizan en estos medios, en realidad son mujeres que sobrepasan los niveles de delgadez, como por ejemplo las modelos de pasarela, o por otro lado, mujeres que a fuerza de maquillaje, cirugía estética y programas especiales de fotografía logran proyectar una belleza extremadamente perfecta.

Riso W. (2003), señala que “las propagandas tienen por objetivo mostrarte cuánto te alejas de la belleza perfecta. Ellas te ofrecen un producto para alcanzar ese ideal. Si aceptas pasivamente ese modelo de belleza, terminarás pensando que eres horrible” (p. 50). Tomando en cuenta lo que refiere Gismero (2003), la disconformidad de las mujeres hacia su cuerpo, peso y aspecto general, aumenta por la presión social que constantemente impone el cuerpo que se debe tener, y la creencia absoluta de que las mujeres serán exitosas si tienen una determinada apariencia física, sin tomar en cuenta valores, sentimientos, formación hogareña.

Esto es un problema que toma cada día mayor importancia en nuestra profesión como Psicólogos, y a diferentes profesionales de la salud, e indudablemente debe comenzar a importar también a los padres y representantes de niñas y adolescentes que tanto necesitan de su orientación y afecto, puesto que a partir de una baja autoestima, generada por no cumplir con los esquemas cognitivos de belleza, se puede desencadenar una problemática aún mayor, si el problema no es atendido a tiempo, ya que independientemente de los problemas de autoestima, también se presentan diversas consecuencias y con diferentes niveles de gravedad, como por ejemplo depresión, ansiedad, trastornos alimentarios (bulimia y/o anorexia nerviosa), conductas autolesivas e incluso el suicidio.

La importancia de conocer las variables psicológicas que intervienen en la imagen de las adolescentes, permite hacer intervenciones y modificar aspectos negativos que éstas conllevan. Al trabajar con los estereotipos se aborda variables cognitivas que influyen en la afectividad de las féminas.

A ustedes padres: Comiencen YA a ejercer un rol activo dentro del desarrollo integral de sus hijos, mediante la crítica constructiva y la reflexión acerca de modelos y valores sociales, reconozcan las expectativas relacionadas con los estereotipos que ellos poseen, y ayúdenlos a desarrollar y definir sus propios criterios acerca de lo que es bello y estético lejos de dogmas sociales preestablecidos.

Si tienes alguna duda, comentario, o solicitas orientación acerca de este tema de gran importancia, no dudes en contactarme...

A continuación, les anexo un video realizado por la prestigiosa compañia de productos Dove, quienes están realizando una labor extraordinaria al romper con los paradigmas de la publicidad tradicional, y apoyan a la formación de verdaderos e integrales conceptos acerca de la belleza...




Cerrar un ciclo. Paulo Coelho

El siguiente artículo, es un texto publicado por el reconocido escritor Paulo Coelho. Su contenido, corto y preciso ofrece una visión sobre lo que a muchos de mis pacientes les explico acerca de Cerrar ciclos... que desde mi perspectiva cubre el importante proceso de Elaboración de Duelo y que muchas veces no cumplimos, trayendo consigo Ciclos Abiertos que no nos dejan avanzar.

Les dejo textual:

REACCIONES. Desde hace algunos años se reciben en mi despacho cartas de lectores de lengua española, de muchos países del mundo, en las que me piden mi texto Cerrar un ciclo. Desde hace algunos años, desde mi despacho se les envía una copia de la columna que en su día publiqué en este espacio, con el título El ciclo de la alegría.

DESCUBRIMIENTO. Una mañana, al abrir mi cajón de correspondencia, vi que pedían el texto Las etapas de Paulo Coelho. Como nunca había escrito nada semejante, busqué en internet y descubrí que se trataba de un título diferente para el mencionado Cerrar un ciclo.

Descubrí también que durante muchos años habíamos estado enviando a los lectores la columna equivocada, y que en realidad querían el texto que transcribo a continuación.No fui yo, desgraciadamente, quien escribió el original, pero decidí adaptarlo y ahora puedo por lo menos reivindicar parte de su autoría: Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir.

Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos... no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido sin más? Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así.


Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo. Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.

RECUERDOS. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros.

Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.

Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte.Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del "momento ideal".

DEJARLO IR. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad.

Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante.Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida. Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo. Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres.